ReConexión con nuestro cuerpo y el autocuidado

No sé cuántas veces he oído que mi cuerpo está mal, que debo cambiar algo o todo de él. “Ese cuerpo gordo está mal”, “no adelgaces más que te quedas sin cara y sin tetas”, “¿no te tiñes las canas?”, “ponte mucha crema para que no te salgan estrías en el embarazo”, “que guarra, no te depilas”, “demasiado maquillaje”, … Que cansino y violento es este sistema que asienta gran parte de su verdad en la imagen corporal.

 Nacemos conectadas con las necesidades de nuestro cuerpo, pero, con la educación y todas las experiencias de nuestra vida, entendemos que nuestro cuerpo está mal, que nosotras estamos mal y poco a poco nos vamos desconectando de él, vamos dejando de quererlo, de mirarlo, de respetarlo. 

A esto se le suma que vivimos atendiendo a un listado largo de tareas que, en la mayoría de ocasiones, no incluye prácticas de autocuidado.

En este círculo compartimos esas vivencias que nos hicieron entender mal nuestro cuerpo, dejar de quererlo y respetarlo. Reconectamos con él y nos reapropiamos de las prácticas de autocuidado que más vibren con cada una de nosotras.